Stellaris: Apocalypse – Análisis

¿Estás preparado para hacer frente a la crudeza de la guerra? Hordas de mongoles espaciales, los míticos titanes y la destrucción de mundos enteros aguardan.

La nueva expansión de Stellaris que se complementa con el parche 2.0 Cherryh se centra en ofrecer al jugador la posibilidad de construir armas capaces de destruir mundos enteros, construir titanes (que hasta ahora sólo poseían los imperios caídos) e incluir imperios merodeadores capaces de desencadenar una crisis a mitad de juego.

Los Imperios Merodeadores

Aunque los titanes y el Colossus (el nombre del destructor de mundos) son adiciones muy esperadas al juego, su efecto no se deja notar hasta que nuestra partida esta considerablemente avanzada. Por eso podemos decir que la característica del DLC que más influye en la experiencia de juego son los imperios merodeadores, cuya forma de actuar y su papel en Stellaris pueden resumirse en dos palabras: mongoles espaciales.

Estos imperios son diferentes a todas las civilizaciones que conocíamos hasta ahora en Stellaris. No tienen interacciones normales con el resto de imperios y son hostiles a estos. Tienen un espacio reducido donde guardan las riquezas que roban a otros imperios a través del pillaje y la extorsión de la que seremos víctimas.

No obstante que sólo les preocupe el dinero nos ofrece algunas ventajas si sabemos cómo utilizar nuestros créditos energéticos. Podremos reclutar líderes, pagar operaciones de saqueo contra nuestros rivales y cuando la partida avance unas cuantas décadas incluso reclutar flotas mercenarias.

Con estos actores completamente impredecibles e imposibles de derrotar en las etapas tempranas de nuestra partida, la galaxia cobra una mayor variedad, que hace que resplandezca más viva que nunca.

En una galaxia viva los procesos evolucionan y lo que antes era un grupo de excepcionales guerreros peleando entre sí por un trozo de chatarra puede convertirse en una amenaza real con el liderazgo adecuado. Los desarrolladores han apostado por ofrecer esta posibilidad en nuestras partidas, dándonos grandes historias que contar.

Lo hacen con lo que esperamos que sea la primera de una serie de crisis de mitad de juego que se vayan añadiendo con posteriores parches y expansiones. A partir de una fecha que podemos seleccionar al crear nuestra partida habrá cierto grado de probabilidad de que un líder de los imperios merodeadores emerja, uniendo a las tribus de merodeadores y formando una horda. Esta se expandirá rápidamente destruyendo a los imperios que se resistan y convirtiendo en satrapías a aquellos que decidan postrarse. Estas satrapías tendrán que contribuir con flota a su señor pero serán capaces de realizar acciones diplomáticas independientemente, lo que incluye expandirse y declarar guerras.

nave insignia gran kan

El galeón del Gran Kan

La horda está cimentada en su líder, basando su estructura política en la de los mongoles durante la época de Gengis Khan, lo que quiere decir que si su líder es asesinado, su imperio correrá el riesgo de desintegrarse. En una de nuestras partidas de prueba, una vez matamos en batalla al kan hemos vivido tan sólo un periodo de inestabilidad. No obstante la horda de entre la inestabilidad política surgió otra figura fuerte, transformando la horda en un kanato que funciona como un imperio más tradicional a la hora de la diplomacia. No obstante también es posible encontrarnos con una desintegración del kanato en distintos reinos o incluso que de las cenizas del kanato surja una federación.

Los imperios merodeadores, aunque no sean la característica más impactante del DLC, sí que son claramente la más profunda y la que convierte al DLC en la razón más importante para tenerlo en nuestra biblioteca.

Los titanes y el proyecto Colossus

Como ya hemos mencionado, tanto los titanes como el proyecto Colossus hacen aparición en una fase muy avanzada de la partida otorgando a la maquinaria bélica de nuestro imperio la potencia de un imperio caído.

Los titanes son naves que podemos investigar una vez hayamos investigado acorazados y ciudadelas para nuestras fortalezas estelares. Necesitan una planta de montaje específica y una base estelar con ciudadela para poder ser construidos, así como años para finalizarse. Su número está limitado y sus costes de mantenimiento son desorbitados, por lo que serán las naves insignia de nuestras flotas que tendremos que proteger a toda costa. Decidirán batallas y guerras brillando con luz y nombre propios en la historia de nuestra galaxia.

titan

El titán es la joya de nuestra flota

A diferencia del resto de naves tienen un espacio único de arma y auras que pueden afectar positivamente a nuestra flota o negativamente a la del enemigo.

Junto a los titanes tenemos defensas con armas de tamaño titán, los cañones de iones, que convierten a las bases estelares en fortalezas muy difíciles de doblegar.

El Proyecto Colossus lo vamos a ver en forma de ventaja de ascenso una vez hayamos investigado los titanes. Existen varios proyectos diferentes que podremos llevar a cabo:

  • El destructor de mundos: es el más básico de todo, elegible siempre y cuando no seamos pacifistas. Reducimos el planeta a cenizas, con la posibilidad de generar un depósito de minerales en el proceso.
  • El pacificador global: la nave crea un escudo impenetrable en el planeta, lo que nos permite observar desde el espacio a las poblaciones atrapadas y ganar puntos de sociedad con ello.
  • El barrido de neutrones: destruye toda la vida inteligente del planeta dejando intactas las construcciones de la colonia.
  • El rayo divino: convierte a todas las poblaciones biológicas en espiritualistas, acabando con las robóticas. Este sólo está disponible una vez completamos el ascenso psiónico o si no tenemos utopía investigando telepatía (evidentemente tenemos que ser espiritualistas).
  • El difusor de nanobots: convierte las poblaciones orgánicas en ciborgs(obviamente este sólo está disponible para los imperios robóticos que sean asimiladores decididos).

Usar estas armas conlleva tremendos penalizadores con los imperios afectados y considerables con el resto de imperios, además de afectar a las éticas de las poblaciones del imperio al que hayamos atacado. Esto quiere decir que no es recomendable usarlos a menos que tengamos la hegemonía galáctica prácticamente asegurada o queramos complicar la partida.

Aunque los colosos son una adición que la comunidad ha pedido en muchas ocasiones, tal vez sea una de las que menos influencia va a tener en nuestras partidas. A menos que nos pongamos como reto erradicar cierto número de mundos, vamos a usarlos de manera muy limitada.

Nuevos rasgos

El DLC tres principios vienen a darnos más posibilidades de inicio: Post-apocalíptico, Sembrado de vida y saqueadores bárbaros. Los dos primeros configuran nuestro mundo de inicio a mundo tumba y mundo gaia respectivamente, y el tercero nos permite una nueva experiencia de gobierno parecida a la de los merodeadores, en la que podemos realizar incursiones de saqueo a cambio de opciones diplomáticas limitadas.

Ambiciones de unidad

Por último Stellaris: Apocalypse añade las ambiciones de unidad, unos edictos especiales destinados a mejorar nuestro imperio a cambio de unidad, para que podemos usar la unidad que tengamos almacenada una vez completemos todos los árboles de tradición. Aunque es algo menor, es algo que consideramos básico y que debería haber sido incluido en el parche 2.0 en vez de como contenido de pago.

Conclusiones

Stellaris Apocalypse es definitvamente un DLC que querremos tener en nuestras bibliotecas si somos asiduos del juego. La introducción de los imperios merodeadores es algo que merece la pena disfrutar y va a hacer mucho más interesantes nuestras partidas, mientras que aspectos como los titanes, los destructores de mundos o empezar con mundos tumba y mundos gaia son demandas de la comunidad que se han visto satisfechas.

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Acerca de Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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2 comentarios

  1. Muchas gracias por compartir tu análisis!

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