El fin de una etapa – Carta de despedida

Hace casi 6 años, en en un 13 de abril, nacía Ars Gaming. Después de acabar la carrera de periodismo, sin trabajo y sin una perspectiva muy esperanzadora decidí juntar dos de mis pasiones, escribir y los videojuegos, y ponerlas en marcha.

No tenía grandes esperanzas con respecto a cómo de grande llegaría a ser el proyecto y ni siquiera me planteaba la idea de que fuera a ser un proyecto del que fuera a vivir. Pero sí lo veía como una oportunidad para jugar a la vez que refinaba mis habilidades periodísticas. En aquel momento pensaba que quizás con algo de suerte Ars Gaming podía ser la llave para conseguir algún trabajo haciendo lo que disfrutaba en el páramo laboral que es España. Spoiler alert: Como os podéis imaginar nunca ocurrió.

La página web me sirvió en aquellos tiempos para mantener la cabeza ocupada y centrarme en un objetivo. Ha sido un proceso de aprendizaje muy enriquecedor del que me llevo muy buenas experiencias. He desarrollado mi estilo de escritura y adquirido una capacidad de organizar tareas con cimientos de acero.

Como paso natural el proyecto amplió territorios en Youtube, aumentando su alcance considerablemente y enriqueciendo mi arsenal de habilidades. Edición de vídeo, audio, locución, diseño gráfico y otras muchas habilidades que probablemente me he dejado en el tintero.

También me llevo la maravillosa experiencia de contar, aunque sólo haya sido coyunturalmente, con colaboradores como Damián, Borja y Guillem, los cuales contribuyeron a traer nuevos puntos de vista a Ars Gaming. Y por supuesto a mi pareja, que en muchas ocasiones ha contribuido con una segunda lectura, aportando críticas y observaciones de un valor incalculable para los artículos.

Ars Gaming ha sido sin lugar a dudas una experiencia de la que estoy orgulloso y que permanecerá en mi memoria como un buen recuerdo.

Sin embargo no todo esto ha sido de color rosa pastel y las dificultades, presiones y frustraciones no han sido pocas. Lamentablemente la creación de contenidos en la actualidad (y en ella incluyo al mundo del periodismo) se ha convertido en una cuestión de cantidad. Lo único que parece importar es cuánto contenido produces, y si no entras en ese juego tu alcance se ve cercenado convirtiéndote en un grano de arena en un lodazal de contenidos.

Inevitablemente esto hace que quien se toma en serio la tarea de crear contenidos de calidad a la par que se mantienen unos niveles mínimos de publicación viva con estrés constante. Un estrés que en mi caso viene dado por una actividad con la que no me gano la vida. Los beneficios son tan irrisorios que ahora gano más dinero con los intereses de mi cuenta corriente, y eso sin restar los gastos del servidor y del dominio. Ese compromiso por publicar transforma un hobby y una idea en un trabajo sin remunerar donde ni siquiera tienes un horario. Más de una, dos y tres veces me he pegado una auténtica maratón de trabajo para tener un análisis / vídeo listo a tiempo para cumplir con los requisitos de ley imperativa de la creación de contenidos: Crea una tromba de contenido de actualidad.

Cuando estaba en paro o con trabajos temporales en España esa presión era constante porque era el medio para un fin, escapar del terrible agujero de paro y trabajos temporales efímeros mal remunerados. Esta es una realidad con la que lamentablemente muchos de vosotros estaréis familiarizados.

Tuve que cambiar de país con mis escasos ahorros para cambiar esa situación. Lo que no había conseguido en varios años en España lo conseguí en Edimburgo a las dos semanas de llegar, un trabajo de limpiador con más estabilidad que cualquier otro trabajo anterior. No era el objetivo final pero pagaba las facturas.

Pero ni siquiera esto cambió la presión constante por publicar. Recuerdo cómo un día salí a dar un paseo con mi novia en el único día libre en el que coincidíamos esa semana. En lo único en lo que podía pensar era en cuánto tiempo íbamos a estar de paseo porque si no no iba a tener tiempo para grabar vídeos y tener un artículo listo. Después de una conversación con ella y de algún tiempo de reflexión llegue a la obvia conclusión: elegir trabajar gratis por encima de disfrutar de mi tiempo libre con mis seres queridos no es una opción saludable.

Otra de las principales frustraciones que he vivido con el proyecto es la poca recompensa que tienen los vídeos y artículos a los que les he dedicado más tiempo. Esto es especialmente en el caso de los vídeos, donde aquellos en los que más trabajo he invertido no han tenido su traducción en el número de visualizaciones. Aunque ha habido por norma general más participación y apoyo explícito siempre ha sido en un nicho de audiencia muy limitado. Vídeos a los que he dedicado decenas de horas han caído en el olvido mientras que aquellos que han sido un trabajo de media hora pero lanzados en el momento correcto y con la correspondiente tromba de contenidos han sido mucho más exitosos. 

En la última etapa del proyecto una parte importante de las publicaciones han sido por compromiso y con un sentimiento cada vez mayor de  que el contenido ya no me aporta nada a mí ni al público, excepto unas cuantas notas históricas/curiosidades si lo comparamos con otro tipo de publicaciones similares. 

Creo que el proceso de declive se ha acelerado en gran medida por los resultados en otros aspectos de mi vida. Después de pasar una etapa como limpiador y otra como revisor en el transporte público de la ciudad, decidí que era hora de buscar algo que realmente me apasionara, y fue en ese momento donde encontré la programación. Una vez estaba seguro de que ese era el futuro laboral que quería y me dí cuenta de las tremendas oportunidades que había en el sector decidí volcarme al 100% con ello. Fueron meses de esfuerzo y sacrificio, de invertir todos mis ahorros en un curso que me daría la posibilidad de introducirme en el mundo del desarrollo de software y conseguir un trabajo. Pero el esfuerzo está pagando con creces.

Hace ya casi un año que trabajo como desarrollador de software en unas condiciones laborales muy superiores a las de cualquier otro trabajo anterior. Pero es que después del trabajo todavía me quedo con ganas de investigar acerca de nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos. Y lo hago con entusiasmo y sin presión, a mi ritmo y sin exigencias de ningún tipo. Ese entusiasmo es parecido al que sentía cuando decidí empezar el proyecto de Ars Gaming. Pero es más sano, sin menos compromiso y con la tranquilidad de que si decido empezar a desarrollar una aplicación le puedo dedicar el tiempo que haga falta y ser tan perfeccionista como quiera con ella. No tener una necesidad de publicarlo para sentir que merece la pena lo que estoy haciendo es un alivio y me reafirma en que esto es realmente lo que quiero hacer.

Quiero también dedicar más tiempo a mi familia y mis otras aficiones, como la fotografía, el dibujo, jugar a rol o escribir. Aficiones que habían sido parcialmente cercenadas para mantener un ritmo de publicaciones.

Por eso durante la última etapa el ritmo de publicaciones ha ido descendiendo considerablemente. Hasta hace poco me resistía a la idea de cerrar el proyecto, pero creo que es mucho mejor darle un cierre digno y dar una explicación a todos aquellos que lo habéis seguido a lo largo de sus casi seis años de trayectoria. 

Por último no quería irme sin unas cuantas recomendaciones de canales/webs que me parecen especialmente interesantes:

  • BonusPoint: es una página web de contenidos creada por David Oliva con reflexiones sobre el mundo de los videojuegos. Su artículo sobre la creación de contenidos y verme reconocido en él fue una de las cosas que me animó a darle un cierre al proyecto.
  • Traxium: canal de Youtube con noticias y gameplays fundamentalmente de juegos de Paradox. La cobertura de diarios de desarrollo, novedades y DLCs ha sido exhaustiva y creo que se merece una mención aquí.
  • Presura: Si la crítica y reflexión sobre los videojuegos es lo tuyo es un sitio de paso obligado.
  • La Abadía del Gamer: estrategia en profundidad de la mano de un veterano del foro de Punta de Lanza.
  • Estrategia Espacial en Español: Se que más de uno habréis conocido el proyecto a través de Stellaris. No temáis porque afortunadamente este canal esta lleno de contenidos de Stellaris y otros juegos de estrategia espacial.

Gracias a todos los que habéis seguido, disfrutado y participado en este proyecto. Gracias por formar parte de una etapa muy importante de mi vida. Y no os olvidéis de que todavía podemos seguir en contacto por aquí:

2 respuestas a «El fin de una etapa – Carta de despedida»

Vlad, Álvaro, un placer haber coincidido contigo este tiempo.
Puedes marcharte con todos mis respetos, te los has ganado.
Entiendo tus motivos y te animo a seguir tu camino.
Un saludo, no solo por mi parte, sino por todos a los que nos has dejado participar de tus historias y de tus proyectos. Desde aquellos lejanos días de la dinastía Assabi y luego con las series de stellaris han quedado buenos momentos que compartir.
Pero como dices hay que continuar y que no te quede ninguna duda de que merece la pena continuar caminando, dejandi unas cosas atras y ganando otras.
Un placer el tiempo que hemos compartido y nos vemos en la próxima.

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