Agenda – Análisis

Les presentamos un juego de simulación y estrategia donde por primera vez vamos a controlar a personas con poder. No estamos hablando de reyes, presidentes, empresarios ni figuras conocidas. Esto es poder real, son las mentes que mueven los hilos, los seres que controlan el mundo desde las sombras. Esto es Agenda.

 

Demasiado real para ser bueno

Agenda - Operation View

El panel de todas nuestras operaciones.

Podemos comenzar a escribir este análisis pensando en los dos tipos de personas que jugarán Agenda. El primero se encontrará con un simulador empresarial, situado en un contexto de futuro distópico donde el poder económico tomó control del mundo. Encontrará graciosas y hasta exageradas algunas acciones y elementos del juego, pensando que los desarrolladores quizás se lo tomaron demasiado en serio. La segunda persona se encontrará de frente con todos los flagelos sociales que hacen su vida miserable: corrupción política, lobby económico, intervención militar, operaciones de la CIA, misiones del FMI y el Banco Mundial, manipulación de los medios de comunicación, control y uso de la ciencia como arma biológica, etc. Para peor, tiene que ponerse en la piel de estos seres humanos miserables que deciden en mayor o menor medida la suerte de todos los habitantes del mundo. Y por sobre todas las cosas, sabe que no está observando ningún futuro, es aquí y ahora. Esta agenda está en marcha ahora mismo.

El trabajo de Exordium Games es realmente detallista, y sorprende en cuanto a las posibilidades que ofrece como simulación. Es imposible programar un juego como éste sin tomar una postura social o política, por lo que el ambiente y los textos del menú recurren seguido a la ironía o al cinismo. Hablando de generalidades, Agenda puede considerarse un juego “fácil” una vez que se conocen en profundidad las mecánicas. No hay grandes secretos ni estrategias profundas, por lo que muchas veces nos preguntamos cuál es el truco a descubrir. Quizás sea la amarga verdad de saber que estas corporaciones siempre terminan ganando. Hay un deseo por descubrir, mostrar y discutir esta cara oculta del mundo que se esconde a plena vista. Más que un juego, Agenda es también una crítica profunda sobre las figuras de poder y cómo influyen en la vida de las personas.

 

¡Mañana, el mundo!

La mecánica de Agenda es clara y simple. Controlamos a una corporación privada que busca inmiscuirse en los cinco Puntos de Poder sociales (moneda, política, fuerza militar, ciencia, medios de comunicación) e influenciarlos de tal manera que comiencen a responder a nuestros intereses. De esta manera, si todo sale según lo planeado, tendremos el mundo a disposición. Estrictamente, el juego se gana cuando logramos el 100% de influencia global, y se pierde cuando logramos el 100% de exposición, es decir, cuando los ciudadanos descubren nuestras artimañas y mediante revueltas logran frustrar nuestros planes. Comenzamos con un territorio aleatorio, donde estableceremos nuestra casa central. Dentro del menú de opciones podemos elegir entre los 5 poderes y las “operaciones” para intentar en cada uno de ellos, junto al porcentaje de concreción. Por cada operación exitosa, nuestra influencia en esa región va a subir en cada categoría, hasta llegar al punto que ese territorio pasa a ser un “aliado” de nuestra compañía, es decir, que trabaje para nosotros y nos proporcione ganancias monetarias. Llegado ese momento, abriremos una sucursal en una región vecina, donde repetiremos la estrategia anterior, y así sucesivamente.

Agenda - Upgrades

El árbol de “habilidades” a desarrollar.

Como verán, las reglas son muy sencillas, y pronto estaremos metidos de lleno en el negocio del fraude y la estafa internacional. Sin embargo, también comienzan a surgir algunos inconvenientes que harán de nuestra partida un verdadero desafío. Mencionaremos algunos para ejemplificar:

Estado de crisis: ocasionalmente, una región al azar entrará en diversas crisis. Puede ser de cualquiera de las cinco categorías principales, y durante este período, la influencia que tengamos en esa región disminuirá considerablemente.

Guerras: cuando haya un 30% más de recursos entre dos regiones vecinas, la de menos recursos le declarará guerra a la otra. Durante este período, no recogeremos ganancias de ninguno de los dos territorios (si es que nos pertenecen) y la guerra sólo se terminará cuando en alguno de los dos países la barra de influencia en alguna categoría quede en cero.

Upgrades: Como si se tratara de un RPG, a medida que aumentan nuestros recursos ganaremos puntos para gastar en “mejoras” que ampliarán nuestras posibilidades. Las ramas para elegir coinciden con las 5 categorías principales y podemos ir explorándolas todas. Sin embargo, con mayores opciones viene más exposición. Las operaciones nuevas dan muchos más beneficios pero son sumamente agresivas para la población, por lo que nuestra exposición se irá a las nubes. Por ejemplo, implementar recetas del FMI, intervenir militarmente un país, nacionalizar los medios, asesinar políticos opositores, son todas maniobras “premium” con un alto costo operacional.

Revueltas: a medida que crece nuestra exposición, también aparecen grupos que se oponen a nuestro plan maquiavélico. Las revueltas y revoluciones son pésimas para nuestro negocio, y ponen en serio riesgo el fracaso de toda nuestra operación.

Como mencionamos anteriormente, no es necesario desarrollar una estrategia demasiado compleja. Quizás el consejo más valioso que podemos darles para comenzar por el “buen” camino es

Agenda - World View

¡A por el mundo!

apuntar todas nuestras armas a los medios de comunicación. No solo favorecerán en la imagen que el público tendrá de nuestra corporación, sino que gracias a su influencia, reduciremos nuestra exposición y tendremos a salvo nuestra partida. Los medios ayudan a difundir nuestra influencia regional (es decir, entre distintos países), ocultan nuestros errores y no requieren de muchos recursos para ser sobornados. Como contrapartida, el poder más difícil de manipular es el militar, quizás porque no tiene muchas operaciones sencillas, y las más beneficiosas son demasiado agresivas para la población.

Para concluir vamos a volver a la presentación de este análisis, y podemos afirmar que de acuerdo a cómo interpretemos los eventos que se muestran en el juego, tendremos más o menos diversión. Dicho de otra manera, cuanto más informados estemos sobre las operaciones que se muestran en este simulador y su relación con nuestra realidad, más provecho sacaremos de este título y entenderemos las múltiples referencias que aparecen en todo el diseño. Agenda es una viva prueba para demostrar que los videojuegos también pueden servir como puntos de crítica, discusión y referencia. Sin duda, un título para no dejar pasar.

 

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Acerca de Damián Centrone

Periodista de formación, publicista de profesión, gamer de corazón. Desde el descubrimiento del Atari 5600 a sus tiernos 7 años, sobrevivió batallas épicas, resolvió enigmas indescifrables y exploró inmensos mundos pixelados. Hombre de familia. No toma rehenes.
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