The Final Station: The Only Traitor – Análisis

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Los que se quedaron con ganas de más con el juego base podrán alargar la historia tres horas y conocer algunos detalles acerca de la Segunda Visita. Volveremos a pisar lugares emblemáticos y a cruzarnos con personajes claves de la trama.

En el mundo en descomposición en el que se ambienta The Final Station aparece un nuevo personaje, tan oscuro y carente de sentimientos como el mundo que Los Visitantes han creado. Así pues, nuestro protagonista está más preocupado por su propia supervivencia que por salvar y ayudar a otros. Si bien durante el transcurso de la historia principal manejábamos a un silencioso conductor de trenes que luchaba por salvar al mayor número de personas posible, nuestro nuevo protagonista es más individualista, egoísta y ve al resto de humanos como simples herramientas, desechables si no son útiles. De hecho los principales aliados de nuestro protagonista serán su versátil bate con pinchos y un flamante Mustang. Esta mentalidad quizás sea más apta para sobrevivir en el mundo que trae la Segunda Visita, hecho que podremos intuir con el desarrollo de la historia.

Coche y bate


El Mustang y el bate, compañeros inseparables

En vez de el tren, usaremos un coche como medio de transporte, y podremos elegir tan sólo a un compañero de viaje (o ninguno si así lo deseamos) para que nos dé conversación y nos fabrique munición y medkits. A diferencia del tren, el coche no requerirá ninguna tarea de mantenimiento, por lo que en nuestro viaje entre escenarios no tendremos mucho que hacer, tan sólo tratar de exprimir algo de información de nuestros compañeros de viaje y fabricar suministros. Durante estas conversaciones nuestro protagonista va a dejar claro la falta de miramientos con los restos que quedan de la humanidad. Nuestro acompañante tendrá dos opciones, ser rápido en la fabricación de suministros o quedar abandonado a merced de las hordas de mutantes.

Los escenarios tienen las mismas mecánicas que ya experimentamos en la historia principal, con la diferencia de que no tendremos códigos de desbloqueo y en su lugar tendremos que conseguir comida, agua y combustible para pasar a la siguiente pantalla. Además, durante nuestra huida hacia delante encontraremos tres nuevos tipos de enemigos que al principio es más que probable que nos cuesten la vida. No obstante echamos en falta algún tipo de enemigo más carismático, uno o varios “jefes” que al derrotarlos nos den valiosa información sobre la trama. En concreto echamos en falta un duelo con cierto personaje de la historia principal al que más de uno le tendrá ganas.

un lugar familiar

Algunos lugares nos resultarán familiares

En cuanto a la información sobre la historia, como ocurría en el juego base, tendremos que estar atentos a las conversaciones del coche que serán diferentes según el pasajero que decidamos llevar. En los escenarios encontraremos ordenadores y notas a través de los cuales podremos encajar algunas piezas más. Durante el transcurso de nuestro viaje encontraremos lugares comunes con el conductor de trenes, al que de un modo u otro seguiremos el rastro. También nos toparemos con personajes conocidos y descubriremos algunos datos más sobre el origen de Los Visitantes y también acerca del gobierno de Vermond White.

No obstante, al igual que ocurría con la historia del conductor de trenes, cuando acabamos el DLC nos quedamos con la sensación de que todavía quedan muchos cabos sin atar, sensación que nos deja el sabor agridulce de algo inacabado. Aunque hemos disfrutado jugándolo, no podemos evitar quedar algo decepcionados con la gran cantidad de incógnitas que nos quedan por resolver.

The Only Traitor está disponible para su compra en Steam.

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Sobre Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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