Stellaris análisis

Paradox se lanza a la carrera espacial con Stellaris, un juego de estrategia espacial innovador que combina las virtudes de anteriores títulos de Paradox. Sus grandes reclamos son la profundidad política, la gran cantidad de acontecimientos en los que podemos vernos envueltos y que cada partida es única.

Dar el salto de juegos con gran inspiración histórica a los espaciales era una apuesta que entrañaba cierto riesgo para Paradox, pero a juzgar por el seguimiento previo del juego se puede augurar que va a ser una auténtica bomba en el mercado. Los desarrolladores han tomado lo mejor de las obras de literatura de ciencia ficción y nos lo han incluido dentro de un universo procedural. En este universo hay cientos de estrellas que explorar y acontecimientos no controlables por el jugador que hacen que tengamos que afrontar cada partida como una nueva aventura hacia lo desconocido.

Esta sensación, unida a las grandes posibilidades de personalización de nuestra raza, provoca que las estrategias a seguir de las civilizaciones sean distintas e igualmente válidas.

Y todo esto se hace con un gran esfuerzo por conseguir una interfaz organizada, ofreciendo al jugador un entorno relativamente fácil de controlar y comprender pero resultando un juego más complicado de dominar.

Razas y profundidad política

exploracion

Tenemos a nuestra disposición una inmensa galaxia que explorar

La creación de razas es algo cada vez más común en los 4X espaciales y en esto Stellaris no se queda atrás. Elegimos cómo luce nuestra raza y el tipo de planeta en el que se desarrolla nuestra civilización, lo cual determinará los planetas habitables en las primeras fases del juego. A nivel estético también se puede crear el escudo de la raza, personalizar cómo lucen las naves y poner nombre a nuestro gobernante, planeta y estrella originaria. En general el apartado estético está trabajado con un gran apartado artístico.

Pero lo más jugoso es el apartado de las éticas, que viene a ser la ideología originaria de la civilización. Tendremos varios puntos a gastar en distintos apartados, los cuales influirán en los tipos de gobierno que podemos seleccionar y las políticas que podremos llevar a cabo, como por ejemplo permitir o no la esclavitud. Estos enfoques ideológicos dan además ciertos beneficios y penalizaciones, los cuales se suman a los del gobierno que elijamos.


Explorar e investigar lo desconocido, parte central en Stellaris

Los primeros compases de nuestras partidas en este título de estrategia espacial van a estar muy vinculados a la exploración. Para ello nos vamos a valer de naves científicas comandadas por líderes que pondrán a su equipo a trabajar para traernos información de la galaxia. Si queremos descubrir planetas habitables, estudiar en profundidad un sistema, o activar determinados proyectos para descubrir la naturaleza de la galaxia, no nos valdrá con enviar a nuestra flota. Vamos a depender de nuestro equipo científico y la habilidad de nuestro líder, que se incrementará con el tiempo y las misiones.

Las cadenas de eventos son una parte muy importante dentro de la exploración e investigación y hacen que no nos limitemos simplemente a sondear un sistema tras otro, sino que tendremos que tomar decisiones y aparecerán escenarios que tal vez hagan que queramos quedarnos un tiempo estudiando fenómenos en un planeta.


Desarrollo planetario y poblaciones

La gestión siempre ha jugado un papel crucial en los juegos de Paradox y este no es una excepción. Para aquellos que estén familiarizados con Europa Universalis IV el sistema de construcción les será muy fácil de asimilar aunque presenta diferencias significativas. Los planetas están divididos en una serie de casillas o espacios donde se asientan las poblaciones. Estas pueden generar o no recursos, y algunas de ellas también estarán obstruidas por elementos ambientales que tendremos que despejar una vez tengamos las tecnologías para hacerlo. En cada una de las casillas podremos poner un edificio, pero para que sea productivo debe haber población asentada.

Los planetas cuentan también con algunos elementos de microgestión más, como la de poder establecer edictos que establecen, a cambio de influencia, mejoras al planeta durante diez años.

gestion

La población va creciendo y ocupando casillas en nuestros planetas, explotando los recursos de las mismas.

Las poblaciones tal vez sean uno de los elementos más innovadores de Stellaris. Para los fans de Paradox no resultarán nuevas, ya que la saga Victoria trabajó profundamente con esta idea. Estas poblaciones serán más o menos homogéneas al principio de la partida, pero cuando los tentáculos de nuestros imperios se alarguen por la conquista y la colonización empezarán los problemas. Las nuevas poblaciones absorbidas vendrán con su propia ideología, probablemente distinta a la de nuestra población, y eso las hará más propensas a organizarse en facciones que saboteen edificios, reclamen derechos e incluso vayan a la rebelión abierta. Por otro lado, dentro de la propia raza originaria del imperio, empezarán a surgir otras ideologías diferentes a los de la capital. Cuanto más lejos se encuentren de la misma, más particularidades encontraremos. Estas mecánicas nos evocan a las narraciones de Asimov en la saga de Fundación, cuando nos habla de las diferencias entre los millones de mundos que forman parte del Imperio.

Líderes

Los líderes también tienen protagonismo en Stellaris. Aunque no son el principal elemento, ganarán experiencia y rasgos a lo largo de su vida. Podemos distinguir entre líderes estrictamente políticos, militares y científicos. Dependiendo del sistema de gobierno que tengamos habrá más o menos restricciones para que estos líderes puedan acceder al poder.

El balance entre microgestión y automatización

Los 4X espaciales siempre han estado rodeados de polémica, algunos por exigir demasiadas pequeñas operaciones que acaban volviéndonos locos y otros por ser demasiado simples y automatizados. En el género siempre ha sido difícil mantener el equilibrio debido a las distintas preferencias de los jugadores. Stellaris sabe manejarse muy bien en este campo. Nos va a dar microgestión, pero en dosis limitadas. Si queremos mantener la eficiencia de nuestro imperio vamos a tener que delegar y a nuestra disposición tendremos un número limitado de mundos que gestionar, que varía según las tecnologías y algunos rasgos. Para el resto de planetas tendremos que designar sectores, donde podremos colocar a gobernadores. Estos sectores se gestionan de manera autónoma y pagan impuestos a la capital. Pueden ser disueltos en cualquier momento y sus fronteras y gobernadores cambiados, pero en los mundos bajo su control suele haber más posibilidades de que las poblaciones cambien de ideología.

Economía

La economía goza en Stellaris de cierta simplicidad, la cual nos permite centrar esfuerzos en otros ámbitos. La tenemos simplificada con varios recursos: créditos energéticos, que hacen a la vez de moneda y suministro eléctrico; minerales, que sirven para naves y todo tipo de edificaciones; influencia, que no es un recurso material sino más bien político y nos sirve para reclutar líderes, promulgar edictos y lidiar con facciones peligrosas dentro del imperio; y los recursos estratégicos, que tendremos que investigar antes y dan beneficios diversos.
Aunque esta simplificación no es mala sí se echa en falta algo de mayor profundidad comercial, que en el Europa Universalis IV cobra forma a través de los nodos comerciales, y la aparición de la iniciativa privada como ocurría en el Victoria. No obstante no es descartable que podamos verlo en futuras expansiones.


Investigación

La investigación es otra de las señales que indica que Stellaris no es sólo una combinación de grandes mecánicas de otros de sus juegos, sino que deja lugar a la creatividad de su equipo. Hay tres ramas de investigación (física, biología y sociedad) para las cuales podremos asignar proyectos que aparecen con cierta aleatoriedad, como cartas en una baraja.

Esto impide que al principio de una partida podamos delimitar con total exactitud cuál será nuestra línea de investigación. Además, dentro de estos proyectos de investigación podrán aparecer algunos más raros que pueden otorgarnos cierta ventaja con respecto a otras civilizaciones.

La investigación se complementa en Stellaris con toda la parte de la exploración, que nos permite tomar muestras y hacer estudios de campo imprescindibles para dar un buen empujón a los proyectos que se llevan a cabo en la capital.

Combate y diseño de naves

poblaciones

Cuanto más avanzada este la partida más tipos de casco tendremos a nuestra disposición.

El combate no varía en esencia de lo que hemos visto en otros juegos de Paradox, al menos su resolución. Las dos flotas entrarán en combate mientras que nosotros presenciamos la batalla sin intervenir a excepción de si queremos poner en retirada los ejércitos. En las invasiones terrestres, la situación funciona de similar forma. Los generales y almirantes son decisivos en las batallas, por lo que situar a líderes experimentados y con rasgos beneficiosos cobra importancia.

Pero tal vez lo más influyente en el combate sea el diseño de las naves, cuyos componentes dependerán de lo aplicados que hayan sido nuestros equipos de científicos. El diseño es relativamente simple, con huecos predeterminados y algunos modelos de nave. Sin llegar a ser el más complejo de los juegos de estrategia espacial nos permite cierta variedad. Tendremos que decidir el tipo de armas que instalamos, cada una con sus ventajas y desventajas, así como si preferimos una mayor potencia de fuego o mayor blindaje.


Un juego que dejará huella en la estrategia espacial

Sin lugar a dudas los desarrolladores de Paradox han conseguido con Stellaris su mayor éxito hasta la fecha, y lo hace ofreciendo la posibilidad de jugarlo a la mayoría de jugadores, con un rendimiento óptimo para la mayor parte de equipos. Su éxito no debemos verlo sólo en ventas, que antes de su lanzamiento ya han sido multitudinarias con las reservas, sino por lo que aporta al género, que es mucho. Armar lo mejor de cada uno de sus títulos y engrasarlo para que funcionara era una tarea difícil que los brillantes desarrolladores han resuelto con creatividad y añadiendo elementos nuevos. Aunque sí vemos alguna carencia en el apartado de las mecánicas económicas, Stellaris puede considerarse un juego muy completo.

En definitiva, aunque no es habitual que ofrezcamos un posicionamiento tan claro y rotundo, podemos calificar a Stellaris como una obra maestra de los 4X espaciales que marcará un antes y un después para Paradox y el género de la estrategia espacial.

Podemos adquirir Stellaris por 39,99€ en Steam

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Acerca de Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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4 comentarios

  1. Estimado Álvaro, me ha gustado tu artículo (leído inicialmente en Steam). Me parece muy profundo y bien escrito. Gracias.

  2. Hola.
    Magnífica explicación. Una visión de conjunto muy bien expuesta. Gracias a ella he comprado el juego y confío seguir teniendo acceso a tutoriales y comentarios tan edificantes. Muchas gracias.

    Saludos

    • ¡Gracias por el apoyo! Me alegro de que te haya sido de utilidad el análisis. La guía está previst aactualizarla en las próximas semanas porque con todos los cambios del nuevo parche algunos puntos se han quedado obsoletos.

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