Steel Division: Normandy 44 – Análisis

Eugen Systems y Paradox Interactive nos traen un RTS de gran precisión histórica centrado en el desembarco de Normandía y sus posteriores operaciones militares, permitiéndonos usar una gran cantidad de unidades diferentes y enrolarnos en divisiones legendarias, como la 101 Aerotransportada.

A diferencia de otros juegos de estrategia, Steel Division: 44 Normandy nos lleva al fragor de la batalla. La gestión de recursos y la diplomacia quedan para otros RTS, aquí vamos a centrarnos de lleno en las tácticas, combinar ciertos tipos de tropa y aniquilar al enemigo controlando la mayor parte del mapa o causándole una gran cantidad de bajas. Lo que podría parecer sencillo a primera vista, se torna en un juego realmente difícil de dominar en el que el mínimo fallo de cálculo puede llevar a la desintegración de unidades enteras.

Tras una buena cantidad de años sin probar ningún juego de Eugen Systems, Steel Division me ha supuesto una grata sorpresa. Este juego nos transmite la tensión y el estrés de la batalla, y les da el lugar que se merecen a aspectos como la moral y las unidades de reconocimiento. Tras este largo periodo de tiempo la impresión es que desde que los desarrolladores lanzaron Ruse allá por el 2010 el nivel de realismo en sus creaciones ha evolucionado de forma muy positiva.

Para todo esto ha sido clave el desarrollo de la saga Wargame, donde la compañía francesa ha encontrado su estilo y nos atreveríamos a decir que al núcleo de su público. Aunque no hemos tenido la oportunidad de probar ninguno de los Wargame, la campaña cooperativa de ARCE EBH y Cuevita Gaming en Wargame: Red Dragon nos ha supuesto una magnífica fuente de información para apreciar que son muchos los elementos que Steel Division toma prestados de su saga hermana, aunque no todos.

Steel Division mezcla la acción rápida de los títulos de estrategia en tiempo real con una parte de reflexión y de juego de cartas previo a la batalla. Antes de zambullirnos de lleno en el combate tendremos que elegir una división y las unidades que podremos usar a lo largo de la partida. Con nueve divisiones a elegir en cada bando y multitud de unidades distintas que escoger, resulta un tanto abrumador tener que elegir en las primeras partidas sin ninguna ayuda o consejo sobre cómo construir nuestro mazo. Por supuesto tenemos la opción de formar un mazo automáticamente, pero no es una elección muy sabia, especialmente para el multijugador.

barajas

La variedad de barajas es muy amplia y con una gran cantidad de unidades históricas.

Modos de juego

Antes de probar las partidas multijugador tenemos a nuestra disposición otros modos de juego para ir haciéndonos con los controles: el tutorial y las campañas. El tutorial, normalmente uno de los puntos débiles de los juegos de Paradox, es bastante asequible y útil (la mano de Eugen Systems y el tipo de juego favorecen este aspecto). Aunque no supone una solución mágica a toda la cantidad de datos, mecánicas y opciones que se nos presentan al empezar a jugar, nos hace el viaje hacia la comprensión del juego más llevadero y ameno. Las campañas son tres (EEUU, Reino Unido y Alemania) y vienen a ser una extensión del tutorial con un hilo conductor, donde podremos experimentar batallas reales pero en entornos más controlados.

El multijugador es el modo de juego estrella y la razón de ser de Steel Division, partidas de hasta 20 jugadores (10vs10) y un sistema de partidas clasificatorias dota a este juego de un potencial mucho mayor que otros juegos producidos por Paradox.

En el campo de batalla

Una vez sobre el terreno disfrutaremos de mapas espectaculares basados en las fotografías de los aviones de reconocimiento aéreo aliados. Como siempre, y esto es algo que Steel Division y Wargame heredan de Ruse, podremos acercar la cámara a todas y cada una de las unidades y pasar de una perspectiva cenital y muy idónea para nuestras operaciones, a una vista cercana de nuestras unidades con apartado gráfico aceptable.

Pero más que los detalles accesorios, el gran acierto de Eugen Systems con Steel Division: Normandy 44 es el frente de batalla dinámico. Esto significa que el mapa se pintará de dos colores (rojo y azul) dependiendo de quien controle el territorio. Más allá de que esto es una gran ayuda visual y estéticamente es bastante agradable, este frente se verá afectado de un distinto modo dependiendo de qué unidad estemos utilizando. Los líderes por ejemplo cubrirán más terreno, mientras que los soldados de reconocimiento no influirán en la misma. El uso del frente nos servirá también para cercar unidades, ya que cuando conseguimos consumir a una unidad enemiga bajo nuestro color y esta está en pánico, se rendirá.

Otro de los puntos clave que ofrece Steel Division es un sistema de moral de las unidades propio: el estrés. A medida que nuestras unidades son atacadas y sufren la presión del enemigo, estas incrementarán su nivel de estrés hasta un punto en el que no se puedan mover ni atacar hasta que recuperen la compostura. Aunque este sistema es sencillo y eso le ha llevado algunas críticas, su simplicidad hace su comprensión asequible al jugador a la vez que desempeña un rol central en las partidas.

frente dinamico y sistema de estres

El frente dinámico y el sistema de estrés son dos sellos característicos de Steel Division

Al mismo tiempo que han hecho un buen trabajo elaborando un sistema de moral simple hay ciertos detalles en la batalla que se hacen molestos y añaden tareas de microgestión artificialmente. Lo más frustrante es que para que nuestras piezas de artillería disparen tenemos que seleccionar y dar las órdenes individualmente, cuando hubiera sido mucho más sencillo darnos la oportunidad de poner a estas unidades en disparo automático por defecto con la posibilidad de activarlo y desactivarlo. En más de una ocasión vamos a olvidar que nuestra valiosa artillería está ahí, parada, esperando a que posemos el ratón sobre ella y le demos la orden para desatar el infierno sobre nuestros enemigos.

Por último hay que hacer mención especial a la niebla de guerra y a la importancia del reconocimiento en Steel Division. Ya desde las primeras partidas vamos a descubrir la importancia de que nuestros vitales soldados y pilotos del icono de prismáticos estén bien situados, ocultos en la vanguardia. Debido a que son las unidades con más campo de visión, si queremos lograr información acerca de dónde se sitúan unidades enemigas y sus avances, son nuestra apuesta más segura. Sin reconocimiento nuestra artillería queda prácticamente relegada a bombardear posiciones donde ya se ha iniciado el combate y nuestros tanques ciegos a merced de los antitanques.

artilleria

En esta ocasión no nos olvidamos de nuestra artillería.

Conclusiones

Steel Division: Normandy 44 no es un juego sencillo ni fácil de dominar. Tiene mucho que ofrecer aunque exige al jugador tiempo, dedicación y horas para conseguir nuestras primeras victorias. Pero una vez superamos esa primera fase, el juego comienza a ser mucho más gratificante y aún abierto a multitud de posibilidades (distintas configuraciones de baraja, divisiones, aprender a dominar cada mapa etc.) que poder probar contra otros jugadores.

La precisión histórica de sus unidades y de los mapas suponen además un reclamo adicional para todos aquellos apasionados de la historia militar.

Steel Division puede adquirirse a través de la tienda de Paradox o de Steam.

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Sobre Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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