Revolution Under Siege: entre la revolución y la contrarrevolución

La Guerra Civil Rusa es el escenario en el que se desarrollan las campañas de este título desarrollado por AGEOD que ha visto su versión Gold el pasado 2 de julio. En nuestra mano estará elegir bando en un conflicto que se desarrolló entre 1917 y 1923 implicando a las principales potencias mundiales. Un conflicto que no dejará indiferente a nadie y que nos obligará a bajar al terreno en un juego que ofrece un gran rigor histórico y militar.

El 7 de noviembre de 1917 los bolcheviques se alzaban con la mayoría en los soviets, asambleas de obreros campesinos y soldados extendidas por todo el país y vertebradas con una estructura estatal, y tomaban el poder después de meses de intensa agitación política. Pero esto no era una victoria absoluta, ya que la joven república soviética se encontraba ante un verdadero reto: salir de la Primera Guerra Mundial y reconstruir desde los cimientos una sociedad arruinada por el conflicto. A pesar de que en 1918 se firmó la paz con las Potencias Centrales en el tratado de Brest Litovsk y la revolución prendía en Europa, el movimiento blanco, liderado por el contrarrevolucionario almirante Kolchak, se opuso al gobierno bolchevique desde el primer momento y se inició una guerra civil en la que participarían del lado de los blancos las principales potencias: EEUU, Alemania, Reino Unido, Francia, Japón, Italia y otros países de menor entidad.

Vladímir Ilich Uliánov, conocido como Lenin, fue uno de los principales dirigentes del Partido Bolchevique.

Este conflicto, apenas explicado y casi virgen en el terreno de los juegos de estrategia, revolucionó la historia política y militar hasta límites insospechados. Si la Primera Guerra Mundial acabó estancada en la guerra de trincheras, en la guerra civil posterior a la Revolución de Octubre la táctica y estrategia militar sufrieron un desarrollo muy importante, donde lo viejo y lo nuevo, donde el zarismo y el bolchevismo midieron fuerzas en el campo de batalla. Los primeros apoyados por las principales potencias, pero disgregados y sin un mando verdaderamente unificado, mientras que los rojos contaban con un apoyo popular importante y le dieron una gran importancia a la movilidad y la moral (vinculada a las medidas políticas) que permitió la victoria del Ejército Rojo en la contienda.

AGEOD y Matrix Games nos llevan a estos años en detalle permitiéndonos manejar a los principales dirigentes del bando bolchevique y blanco. La interfaz es similar a otros títulos de AGEOD. En la parte superior de la pantalla tendremos varios indicadores importantes: Moral nacional, que influye en la eficacia del combate, puntos de victoria, cuyo recuento se hace al final del escenario, puntos de compromiso, que nos permiten poner en marcha determinadas decisiones, dinero, reclutas, suministros de guerra y capacidad de transporte ferroviario.

El Almirante Kolchak, dirigente del Movimiento Blanco.

A la izquierda de la pantalla o con las teclas del F1 al F10 accedemos a un panel trascendental para controlar nuestras fuerzas y otros aspectos. Desde estas teclas tendremos acceso al listado completo de las unidades de nuestra facción, refuerzos, puntuación, acceso a un mapa estratégico y la posibilidad de seleccionar políticas nacionales, dirimir asuntos diplomáticos o planificar la producción, opciones que van apareciendo a medida que se desarrollan los acontecimientos históricos.

En la parte inferior izquierda de la pantalla está el minimapa, desde donde podremos poner filtros al mapa para organizar la información. Uno de los que más utilizaremos será el de los suministros, vital para organizar nuestras ofensivas ya que iniciar una en una región sin abastecer es una maniobra cuanto menos peligrosa.

Centrándonos en lo militar tendremos a nuestra disposición una amplia gama de líderes históricos. Manejaremos a figuras clave como Trotsky, Jefe del Ejército Rojo, cuyo legendario tren blindado se desplazó a lo largo y ancho de los frentes para insuflar moral y apoyo militar en el frente. Las habilidades de estos líderes son fundamentales y determinantes en los combates. Cada uno tiene unos valores ofensivos, defensivos y estratégicos además de rasgos propios que pueden ser beneficiosos o perjudiciales. Saber emplazar a los mandos en el lugar correcto será un factor muy importante para vencer. Por ejemplo, un líder partisano y miliciano con altos valores ofensivos es apropiado para hacer incursiones rápidas en territorio hostil y sabotear las líneas de ferrocarril para ralentizar al enemigo.

La cadena de mando es algo que no debemos pasar por alto si queremos que nuestros soldados rindan al máximo de su capacidad. Los cuarteles generales (HQ) se despliegan en los diferentes teatros de operaciones y tienen un rango de influencia sobre los cuerpos adscritos a ellos, otorgándoles importantes bonificadores a la capacidad de mando y aumentando el número de soldados que puede tener bajo su control sin adquirir penalizadores.

Las batallas ofrecen una gran cantidad de detalles y presentan algunos elementos de aleatoriedad.

El concepto de los puntos de mando es trascendental para comprender Revolution Under Siege y otros títulos de AGEOD. La habilidad del comandante, su rango y si está adscrito o no a un cuartel general determinan esta puntuación. Cada unidad tiene un valor de mando que necesita para ser eficiente. Si el comandante tiene menos puntos que las unidades que manda estas verán su movimiento y su eficiencia reducidas en combate.

Además, las capacidades del comandante influirán en la actitud en la que se pueda posicionar al ejército. A principios de cada turno se realiza una tirada de mando que de no ser superada nos impedirá tomar acciones ofensivas.

Podemos elegir entre cuatro tipos de actitudes: pasiva, ideal para reabastecer de hombres un ejército, defensiva, ofensiva y de asalto, que sirve para tomar un emplazamiento más rápidamente.
El terreno, la urbanización de la región, la situación meteorológica y la época del año son factores que tampoco se pueden olvidar ya que afectarán a la capacidad de aprovisionamiento y a los combates. No hay que olvidarse de la red ferroviaria, imprescindible para llevar a los soldados al frente y con unidades propias muy importantes y decisivas como los trenes blindados.

La resolución de los combates se da mientras pasamos de turno. Esta se realiza mediante tiradas influenciadas por todo lo explicado anteriormente. El combate consta de varias fases que abarcan todo el periodo del turno y durante este pueden llegar refuerzos. Cada unidad tendrá a lo largo de cada ronda ciertos eventos (buena puntería, signos de cobardía…) que podremos visualizar una vez acabe la batalla.

Con las victorias las unidades ganarán una valiosa experiencia además de elevar la moral nacional. A medida que avance la guerra ciertas unidades, fruto de su experiencia, destacarán sobre el resto y serán claves en el transcurso de la guerra.

Hay determinadas elecciones que nos permiten cambiar la historia.

Tal y como en el To End All Wars y el Civil War II estamos ante un título centrado fundamentalmente en lo militar con un alto grado de detalle. No obstante esta profundidad militar está acompañada de eventos y decisiones políticas determinantes en el desarrollo del conflicto. Entre otras opciones se nos presenta con los rojos la posibilidad de retrasar la eliminación de los privilegios de los cosacos o con los blancos la unificación de sus facciones, algo que no llegó a suceder en la realidad.

Gráficamente el título presenta unos mapas bonitos y cuidados, fichas con retratos de los principales líderes e iconos con una representación fiel e histórica de las unidades. Siendo un wargame cumple sus funciones de sobra. Sonoramente, aunque a veces peca de unos silencios muy pronunciados entre pista y pista, nos trae música del conflicto que nos ayuda a sumergirnos en él.

En cuanto a los escenarios, tenemos tres tutoriales a nuestra disposición y en la edición Gold algunos nuevos. Hay siete en total, de mayor y menor duración. Para los nuevos jugadores es recomendable comenzar con el escenario de la Marcha del Hielo, de 14 turnos, y la guerra civil en Finlandia. Como escenarios más largos tenemos la Guerra Polaco-Soviética, la Primavera Roja (empieza en 1919), El Otoño Blanco (empieza a finales de 1918), la Gran Campaña (empieza en junio de 1918) y Drang Nanch Osten, una campaña hipotética que enfrenta a la joven república soviética con las Potencias Centrales.

Como contrapartida a la gran documentación y profundidad histórica este juego peca de lo mismo que otros títulos de AGEOD, su optimización. A pesar de no ser un juego de gran detalle gráfico, la multitud de archivos de la IA afecta de manera importante al rendimiento y aunque los ordenadores actuales deberían moverlo sin mayores dificultades, los más antiguos pueden experimentar bajones de fps al alejar el zoom o turnos que tarden un buen rato en procesarse. También es incómodo el multijugador, al cual no podremos jugar de forma simultánea porque utiliza el antiguo sistema por correo, enviándose los respectivos archivos entre los jugadores. Una mejora en este aspecto probablemente podría mejorar la incidencia de este modo de juego.

En definitiva, Revolution Under Siege es un juego hecho para los apasionados de la estrategia y la historia, que explota casi con exclusividad un acontecimiento único que conmocionó al mundo. Es exigente, nos obliga a reflexionar y nos enseña historia con la amplia documentación de la que hace gala. Como colofón está traducido al español. Sin duda es una pieza que aquellos que busquen un verdadero reto querrán tener en su biblioteca.

Se puede adquirir por Steam por 22,99€ y además en su página web podemos adquirirlo por 33,99€ en su versión física. Cabe decir que aquellos que tuvieran el Revolution Under Siege disfrutarán de un 80% de descuento al comprar la versión Gold.

Mapa completo de campaña.

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Sobre Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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2 Comments

  1. Muy buen analisis estaba pensando en iniciarme en elos wargames de tablero pero prefiero empezar por estos simuladores antes de dar el gran paso; me viene muy bien para ir aprendiendo del mundillo.
    Salu2

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