Inside – Análisis

Una fábula oscura y opresiva que sin duda los tomará por sorpresa. Inside reúne lo mejor de los juegos de ingenio y los mezcla con una estética que corta el aliento. Prepárense para estrujarse los sesos con una verdadera obra maestra.

 

Todo lo que puede malir sal, sale mal

Desde muy temprano en el juego, ya sabemos que algo no está bien con lo que está pasando en Inside. Un niño corre hacia lo que parece ser una mega-corporación siniestra que oculta peligros mortales y secretos imposibles de creer. La trama es una sucesión de hechos e imágenes bizarras, a veces retorcidas, que van construyendo un clima sombrío del que no parece haber escapatoria. ¿Cuál es la razón por la que un niño expone su vida de esa manera, escapando de hombres armados, perros caníbales y trampas sofisticadas? No vamos a arruinarles el final (que es épico por cierto) pero no hay indicios para creer que esta historia concluye felizmente. Escenarios lúgubres, ambientes claustrofóbicos, y personajes salidos de una pesadilla son la constante en este título, que mezcla acertadamente las mecánicas de un juego de lógica dividido en puzzles con la estética de un juego de terror. En el transcurso del gameplay nos sorprendemos continuamente con esta dualidad: demasiado oscuro para ser un juego de lógica, demasiado difícil para ser un juego de terror.

Inside 1

Oscuros y detallados escenarios

Merece un párrafo aparte el diseño y la animación de personaje. Sin temor a exagerar, el logro a nivel desarrollo es lo más cercano a la perfección en un videojuego. Para los más veteranos, este personaje sin duda les recordará la satisfacción de controlar al primer Prince of Persia. En un juego donde es fundamental la precisión extrema a la hora de superar obstáculos, siempre nos sentiremos acompañados por los movimientos del personaje, que no interfieren en ningún momento con los desafíos que se nos presentan. Es decir, no vamos a poder culpar a la programación de los movimientos por nuestros fracasos. En una historia donde no hay diálogos ni palabras, el lenguaje textual es fundamental a la hora de lograr una inmersión en la trama. Justamente ahí es donde brilla el diseño de las animaciones, ya que mantienen un increíble estilo visual sin perder rendimiento.
Hay que volver sobre la estética general del juego, las texturas y el diseño de escenarios: sencillamente soberbios. Si bien hay mucho de su antecesor, Limbo, la paleta de colores se amplió pero de una manera inteligente. A pesar de ser en colores, el mundo de Inside es tan o más oscuro que el monocromático Limbo. Se notan los seis años que duró el desarrollo en la optimización del motor gráfico, que corre con una fluidez admirable para la increíble definición de sus texturas. Hay un gran trabajo de post-producción y control de calidad, algo que en estos días la industria parece hechar de menos.
En cuanto al diseño de puzzles, también se nota la gran cantidad de tiempo invertido en crear estos desafíos. La dificultad de Inside es de media a alta (o muy alta), dependiendo de la experiencia del jugador en los juegos de lógica. Tampoco sigue el clásico patrón de ir aumentando la dificultad a medida que se progresa en el gameplay. Es más un estilo caótico donde cada tanto nos encontraremos con un problema realmente difícil de resolver. No importa el nivel del juego en el que estemos. Esto puede producir tempranas frustraciones, aunque el apartado visual es tan imponente, y la historia tan intrigante que se hace imposible abandonar.

 

Radiografía de un éxito

Inside 2

Horribles secretos en las profundidades

Luego de lanzar Limbo, en 2010, la desarrolladora independiente Playdead, propiedad de Arnt Jensen, anunció que ya estaba trabajando en un “sucesor espiritual” del juego. Originalmente conocido como Project 2, Inside es una versión más grande y más ambiciosa que su antecesor. La crítica se rindió a los pies del estudio danés, reconociendo la evolución de su trabajo y el sorprendente resultado logrado en este título. Tal es la conmoción por este juego, que es uno de los grandes candidatos a quedarse con el premio Juego del Año en las principales entregas de este año. Sin ir más lejos, en los Golden Joystick Awards (conocidos como los Oscar de los videojuegos) Inside está nominado en ocho categorías. Sin duda es un gran triunfo para el juego en sí, pero también para la escena independiente, que puede encontrar aquí su siguiente gran golpe después de Braid.
Para concluir, es obvio que recomendamos ampliamente Inside, más que nada por la experiencia misma de jugar un título inmaculado, desarrollado con maestría y digno de considerarse arte. Sin embargo, también es necesario aclarar que es un juego muy desafiante, y quizás para algunos las proezas de diseño no sean suficientes para engancharse en un título que los llevará a la locura en más de una ocasión. Salvo este pequeño grupo de críticos potenciales, no hay que ser un genio para descubrir que Inside es uno de los mejores juegos de la historia. No hay mucho más para agregar, solo disfrutarlo una y otra vez.

 

 

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Sobre Damián Centrone

Periodista de formación, publicista de profesión, gamer de corazón. Desde el descubrimiento del Atari 5600 a sus tiernos 7 años, sobrevivió batallas épicas, resolvió enigmas indescifrables y exploró inmensos mundos pixelados. Hombre de familia. No toma rehenes.
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