[Crusader Kings II] AAR. La dinastía Assabi (Capítulo XII)

El Constructor

Sisay II- Diarios

El renacer de la Guardia

El Califa, esa gran figura a la que todos tenemos que respetar y venerar. Desde pequeños se nos inculca a los hijos de familias nobles el respeto por su figura, pero a la hora de la verdad ha demostrado ser un incompetente o peor, un ser retorcido que desea devolver a nuestra casa a la más absoluta oscuridad. No voy a permitirlo, volveré a levantar a la Guardia más fuerte que nunca. Los hijos de los que han muerto crecerán conociendo el rostro de su enemigo y pasarán a formar parte de nuestros más aguerridos defensores. Abdel Alim me sirvió bien, espero que algún día el pequeño Mohamed pueda ocupar el lugar de su padre. Por el momento he de buscar a otro capitán…

Después de barajar muchos nombres he decidido nombrar capitán de la guardia a Abbas, el hijo menor de Abdul, el herrero más reconocido del castillo. Desde pequeño ha crecido entre armas y carece de las ambiciones de cualquier noble, por lo que su lealtad es más fácil de asegurar. Aunque nunca será igual que Abdel Alim, es un sustituto prometedor que pronto tendrá que poner a prueba su valía y entrenar a nuestros poderosos arqueros e infantes…

Mohamed ha demostrado ser una apuesta segura, su ira lo hace fuerte, aunque también es algo impulsivo fruto de su juventud, si es capaz de actuar de una manera más sosegada podría llegar a ser el nuevo Capitán de la Guardia.

Tiempos difíciles- Año 431*

Definitivamente los acontecimientos no han sonreído a nuestra causa en los últimos años. Dos guerras perdidas, un intento cristiano para hacerse con el poder y lo más importante, mi hijo, muerto a temprana edad. Alí, un nombre destinado para gobernar y que siempre tendrá un hueco en mi corazón, ha visto truncado su acceso al trono por la maldita enfermedad. Desde pequeño me hice cargo de él. A diferencia de otros hijos, él estuvo bajo mi tutela directa, soportó mis presiones y hubo de hacerse adulto antes que el resto de sus hermanos para desempeñar correctamente sus responsabilidades al frente de la casa. Pero de nuevo la fortuna, como si se tratase de un macabro juego, me lo arrebata poniendo en juego lo que nos hemos jugado durante generaciones. Aunque nuestra posición es sólida, los enemigos de nuestra casa son muchos, y no me refiero solamente al Califato, que ya ha demostrado en dos ocasiones el peligro militar que suponen. De momento espero que un matrimonio real ayude a apaciguar a la bestia.

También me preocupa el enemigo interior. La rebelión de Getachew es un aviso de lo vulnerable que es nuestra cada vez más numerosa familia si no ejercemos un control férreo sobre nuestros miembros. El resto de casas nobles no son menos peligrosas. No se me escapa que durante el año 426 la casa Solomonid, infieles que se atribuyen ser descendientes de Salomón y habían mantenido el control de Abisinia desde tiempos de Rahad El Audaz hasta que acabé con sus últimos remanentes, no habrían intentado dar su golpe de estado sin encontrar refugio en la corte de algún traicionero vasallo. Muchos nobles, al mínimo síntoma de flaqueza, hubieran cambiado de religión y de bando con tal de conservar su posición.

Sólo hay una manera de mantener nuestro control a largo plazo: convertir nuestras propiedades en fortalezas inexpugnables, y los soldados bajo el mando directo de los más allegados, los más numerosos, con mayor entrenamiento y mejor equipados.

He de pensar en un heredero adecuado y prepararlo para antes de que las fuerzas me abandonen. La edificación de esta Casa debe resistir al paso del tiempo y alcanzar la inmortalidad.

*Año 1040 en el calendario cristiano.

califapaz

guerrasolomonid

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Sobre Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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