[Crusader Kings II] AAR. La dinastía Assabi (Capítulo IV)

El ascenso de los mercenarios

Sherezade: Mi vida y obra (I)

En los momentos críticos es donde se pone a prueba a los hombres, y la historia decidió catapultarme al gobierno en medio de una refriega con el rey de Absinia, que resentido por las heridas de las guerras anteriores se había lanzado con la fiereza de una pantera acorralada. Tal había sido el envite que ya habían caído dos provincias del Emirato de Shirazid.

La incompetencia nuestros aliados podía devolvernos a las profundidades de la historia en una guerra que cada vez se auguraba peor. Afortunadamente mi padre supo rodearse de hombres competentes de confianza que aceptaron el cambio de gobernante sin alteraciones. Durante sus últimos años de vida mi padre también había administrado sabiamente el dinero y las arcas gozaban de buena salud.

En ese momento fue cuando decidí que si íbamos a batallar contra una pantera tenía que ser para doblegarla y domarla. Para hacerlo no debía escatimar en gasto aunque ello liquidara en una buena parte el patrimonio que padre dejo a mi cargo. Después de todo el oro estaba para usarlo y la situación requería una actuación inmediata. Así fue como contrate los servicios de la Compañía Árabe, que tenía a su disposición más de dos millares de hombres con los que poder aplastar al rey de Absinia y llevarme la gloria de haber salvado al emirato del colapso.

En un año la revuelta miafista estaba prácticamente sofocada y la pantera herida de gravedad con la mayor parte de sus ejércitos desintegrados, que terminaron por capitular en el año 293. Era una lástima como los infieles desperdiciaban el tremendo poder de una pantera en malas manos. Pero ese problema ya sería solventado en el futuro.

Tan pronto como terminó el conflicto supe que era el momento propicio para continuar con la expansión. Ahora que el rey de Absinia se relamía las heridas tenía las manos libres para extenderme por la costa del norte y tomar la provincia de Trinkitat. A pesar de que este y otras potencias menores miafistas trataron de detener estos planes, no pudieron hacer nada frente a los más de 2000 hombres de la Compañía Árabe.


No obstante y de nuevo la incompetencia del Emir de Shirazid torció los magníficos planes de expansión. A la vez que mis ejércitos sitiaban con éxito Trinkitat y la anexionaban a mis dominios, el emir, buscando expandir su influencia, lanzó tropas contra el emirato de Yufirid, hermanos de religión que se encontraban al otro lado del estrecho. Sus estrechas miras le hicieron confiarse y lanzar sus ejércitos sobre Al Bayda. A pesar del éxito del asedio, el enemigo contraatacó con una fuerza que casi doblaba a la Compañía Árabe por lo que los ejércitos de Shirazid fueron desmembrados lejos de su tierra. Ante tal maniobra decidí mantenerme tan al margen como me fue posible de una lucha fraticida que nada bueno tenía que traernos.

Sin embargo eso no fue lo peor de todo: con el ejército del emirato desintegrado, los miafistas de Absinia aprovecharon para lanzar una ofensiva sobre Harar y tomar Berbera. La pantera volvía a rugir, y por culpa de una gestión desastrosa el Emirato de Shirazid se desmoronaba. Para añadir más leña al incendio que se cocinaba, Abdul Gafur, un noble mediocre que controlaba Masawa, se alzó en armas contra el incompetente regente de Shirazid, Farfuk.

Desde la sombra la pantera acechaba, preparando un salto mortal para recuperar sus territorios de Axum. Mientras, desde Assab, reunidos en el consejo, discutíamos como lidiar con la guerra y salvar esa corte de damiselas en apuros lideradas por Farfuk.

Títulos Sherezade

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Acerca de Alvaro Alonso Flor

Licenciado en periodismo y activo en el mundo de los videojuegos desde 1995. Jugador de consolas, Android y PC, especializado en estos dos últimos ámbitos. Nostálgico de la Dreamcast y de su mayor obra, Shenmue.
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